Fenómeno de El Niño: ¿qué podemos hacer?

21 septiembre 2026

El fenómeno de El Niño es un evento climático que puede generar cambios en los patrones habituales de lluvia y temperatura. En Colombia, puede estar asociado con periodos más secos y altas temperaturas en diferentes regiones, aumentando la presión sobre el agua, los ecosistemas y algunas actividades económicas.

Aunque no podemos controlar la ocurrencia de este fenómeno, sí podemos prepararnos y tomar decisiones que reduzcan sus efectos.

¿Qué podemos hacer?

Cuidar el agua

En épocas de menor disponibilidad, cada acción cuenta.

  1. Cierra el grifo mientras te cepillas los dientes o enjabonas.
  2. Repara fugas en casa, colegios y lugares de trabajo.
  3. Evita desperdiciar agua en el lavado de vehículos o espacios exteriores.
  4. Reutiliza agua cuando sea posible.
  5. Si tienes la posibilidad, implementa sistemas para aprovechar el agua lluvia.
  6. En las organizaciones, identifica los procesos que más agua consumen y busca alternativas para hacerlos más eficientes.

Ahorrar agua no debería ser una acción temporal: es un hábito que podemos mantener todo el año.

Proteger nuestros ecosistemas

Los bosques, humedales, páramos y demás ecosistemas son aliados fundamentales para la regulación del agua y la conservación de la biodiversidad.

Podemos contribuir evitando la contaminación de fuentes hídricas, participando en iniciativas de restauración, protegiendo las zonas naturales y apoyando proyectos de conservación en nuestros territorios.

Cuidar los ecosistemas también es una forma de prepararnos frente a las variaciones del clima.

Prevenir incendios

Las condiciones secas y las altas temperaturas pueden aumentar el riesgo de incendios forestales.

Por eso:

  1. No realices quemas.
  2. No arrojes colillas ni residuos que puedan iniciar un fuego.
  3. Evita hacer fogatas en zonas donde estén prohibidas.
  4. Reporta rápidamente cualquier señal de incendio a las autoridades.

La prevención empieza antes de que aparezca el fuego.

¿Qué pueden hacer las organizaciones?

Las empresas también pueden pasar de la reacción a la prevención.

Algunas acciones concretas son:

  • Identificar cómo un periodo de altas temperaturas o menor disponibilidad de agua puede afectar sus operaciones.
  • Crear o actualizar planes de contingencia.
  • Establecer metas de ahorro y eficiencia en agua y energía.
  • Revisar los riesgos de la cadena de suministro.
  • Preparar a sus colaboradores para responder ante situaciones de emergencia.
  • Incorporar los riesgos climáticos en la toma de decisiones.

El clima cambia. Nuestra capacidad de actuar también puede hacerlo.

El fenómeno de El Niño nos recuerda que la sostenibilidad también implica prepararnos para los cambios y reducir nuestra vulnerabilidad.

Desde nuestras casas, organizaciones y comunidades podemos tomar decisiones sencillas que, sumadas, ayudan a cuidar los recursos y los territorios que habitamos.

La invitación es simple: informarnos, prevenir y actuar.

Porque frente a los desafíos del clima, cada acción cuenta.

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